TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE Y EL WATERGATE, UN TRABAJO BIEN HECHO

All the president’s men o Todos los hombres del presidente, como llegó traducida a España, es una de las películas que mejor ha reflejado la realidad del periodismo. Más concretamente la de una redacción de periódico, la del Washington Post, en un momento tan interesante como la investigación del caso Watergate.

La película, dirigida en 1976 por Alan J. Pakula y protagonizada por Robert Redford (también productor) y Dustin Hoffman, fue galardonada con cuatro Oscar. Se trata de la adaptación cinematográfica del libro de los dos periodistas que protagonizan el film, Robert Woodward y Carl Bernstein, quienes desataron el escándalo del Watergate.

Robert Redford decidió producir este film por lo interesante que podía llegar a ser para el público y esclarecedor de todos los hechos. Con esta película la gente entendería el enorme trabajo de unos periodistas que se habían esforzado por hacerlo bien. Finalmente Redford terminaría protagonizando la película, encarnando a Robert Woodward, junto a Dustin Hoffman que representaría a Carl Bernstein.

La película narra como los periodistas van tirando de un pequeño hilo hasta llegar a derrocar a un presidente. Unos hombres de la CIA son descubiertos en la sede general del Partido Demócrata, todo apunta a espionaje pero eso hay que probarlo y demostrarlo. Esa es la labor del periodista. Dos jóvenes periodistas con ambición y trabajo duro son una buena combinación para conseguir grandes resultados.

Woodward y Bernstein no están solos. Necesitan que sus jefes, los que aparecen luchando por la agenda de noticias a incluir en el periódico, les den su voto de confianza. Así ocurre y, no sin muchos contratiempos, terminan consiguiendo algo que ni siquiera esperaban. Cuanto más alto se sube más alta es la caída, pero Woodward y Bernstein saben aterrizar suavemente respaldados por la honestidad y el trabajo bien hecho.

Es muy interesante como el film refleja el trabajo de Woodward y Bernstein respecto a las fuentes. Su empeño por contrastar todas las informaciones, su manera de entresacar las palabras a los afectados de forma no comprometedora e inventando una nueva forma en cada ocasión. Woodward y Bernstein van aprendiendo de sus errores, no se dan por vencidos y aguantan la embestida de quienes, como los políticos tramposos de la película, engañan y hacen todo lo posible por conservar su posición.

 

P. D: Es muy recomendable que veáis la película en versión original, subtitulada o sin subtitular depende de vuestro nivel de inglés que la película es estadounidense. Es algo recomendable con todas las películas, ya que es tal y cómo se han concebido y no una adaptación, pero con ésta especialmente por su mal doblaje. Sobre todo es malo el de las escenas añadidas que resulta incluso gracioso de lo incomprensible que resulta. Además son escenas de las que, presumiblemente, prescindieron en el metraje original y que realmente no aportan nada. Sólo sirven para distraer la atención. ¿Tan difícil era ponerles unos subtítulos? 

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Las entradas

Para cerrar este ciclo iniciado con los dos anteriores blogs, vamos a hablar acerca de las entradas de los conciertos. Un tema a tratar ya que podría decirse que se ha convertido en un problema.

Como ya habréis observado muchos de vosotros, las entradas son ahora fotocopias o cartones amarillos que uno ya conserva casi por obligación interna, porque no son ni bonitas ni exclusivas. Desde la popularización de Internet, las empresas de venta de entradas por este medio han ido creciendo cada vez  más. Hasta llegar a la actualidad donde tienen un verdadero monopolio. Están Serviticket.es, Elcorteingles.com o Entradas.com, pero quienes dominan realmente el negocio son Servicaixa y Ticktackticket.

La primera ofrece una amplia oferta de diferentes espectáculos aparte de los conciertos. Eso sí, todos tienen en común sus altos precios y los bonitos cartones amarillos. Estos últimos pueden servir de soporte tanto para una entrada de cine como para la de un concierto o la de un gran premio de Fómula 1. Sin más diferencia entre ellas que las letras.

La segunda está más centrada en las entradas de conciertos y festivales musicales. En un principio estuvo ligada al BBVA y es la filial española de la multinacional Ticketmaster. A algún fan de Pearl Jam es posible que le suene este último nombre. La banda de Seatle luchó durante un tiempo contra las abusivas comisiones de esta multinacional, las cuales consideraba que perjudicaban a su público y por tanto a sus conciertos. Tras intentar reducir mediante acuerdo las comisiones de Ticketmaster y no conseguirlo, Pearl Jam trataron de vender sus entradas por medio de canales alternativos. También se sucedieron varias demandas judiciales y, finalmente, la presión de Ticketmaster terminó disuadiendo al conjunto liderado por Eddie Vedder.

Ticketmaster es una empresa nacida a finales de los setenta que revolucionó el mercado de la venta de entradas gracias a su sistema informatizado. Éste conseguía que desde cualquier punto de venta de entradas del país (EE UU) se pudiesen conseguir las entradas deseadas, y no las localidades que le habían llegado al vendedor que era lo que pasaba antes. Aquí sólo había que ser rápido y conseguir las que querías antes de que te las quitasen, más o menos como ahora. El problema de Ticketmaster, como de tantas otras empresas, es cuando pasan a dirigirlas empresarios que sólo buscan dinero y la empresa se aleja de sus orígenes.

El ejemplo está en Ticktackticket. Cobran una comisión diferente, no muy humilde (por ejemplo 3,50€ sobre 65€), según el espectáculo. Prestando siempre el mismo servicio. ¿Gastos de distribución? Seguramente sería más caro antes distribuir todas esas entradas por los diferentes puntos de venta. Y ya que han reducido sus gastos, ¿no podrían pulir un poco esas entradas? Pero no, cobran comisiones sobre el precio del cartel. Eso provoca un considerable desgaste para el comprador, el cual se ha esforzado para conseguir el dinero de su entrada sin contar con las oportunas comisiones. Según política de empresa Ticktackticket no cambia las entradas, aunque se pueda demostrar que se han comprado, y su linea teléfonica es cara y lenta (como la mayoría de estos servicios).

¿Esto es el progreso? El de algunas cuentas bancarias. La entrada del concierto de los Lendakaris Muertos me costó, en venta anticipada, 9€. En taquilla costaba 12€. Los precios de los conciertos de la Gruta rara vez superan los 20€, si lo han hecho alguna vez. ¿Por qué es así? Ellos mismos venden sus entradas y ¡tienen color!. Y aparte de ofrecer conciertos casi todos los días y dar oportunidades a grupos noveles, también traen actuaciones de grupos extranjeros. No parece que la cosa sea tan dificil. Sólo hay que fijar esa comisión en un precio razonable, sumarla al precio de la entrada y que así aparezca en el cartel (sino es publicidad engañosa). Y que mejoren la calidad de las entradas, todos melómanos, etc. lo agradecerán profundamente.

 

El Rock en los medios

Aprovechando el último post acerca de la visita de los Lendakaris Muertos a Madrid, me gustaría hacer un repaso de la cobertura que recibe la música rock por parte de los medios de comunicación.

En primer lugar, sin lugar a dudas, está Internet. En él puedes encontrar casi toda la información que necesites si buscas bien. Todos los tipos de música. Puedes leer biografías de grupos, entrevistas (o escucharlas), fotos, crónicas de conciertos, ver sus vídeos o descargarte su música. Esto último de forma legal o ilegal. Internet es una gran oportunidad para que los grupos noveles se den a conocer pero también abruma con tanta oferta. Algunas webs interesantes son:

IndyRock. Portal español de música rock con noticias, agenda de conciertos y crónicas de éstos entre otras. A destacar la cobertura de los conciertos grandes celebrados en España dada por la web.

Myspace. Portal de encuentro de gente de todo el mundo donde cada uno crea su página personal y puede contactar con los otros usuarios. La música, sobre todo la alternativa, tiene mucho peso en este portal que tiene una sección especial para ella. Lo bueno de esta sección es que cualquier músico, profesional o no, puede colgar ahí sus canciones para que la gente las escuche y opine. Así ha contribuido a la popularización de artistas que empezaron en Internet como los Artic Monkeys.

Si todavía confiáis en el resto de medios para informaros sobre vuestros artistas, la siguiente mejor opción sería la prensa especializada y la radio.

Respecto a la prensa dedicada a la música, siempre refiriéndome al rock, podeis encontrar diversas publicaciones. Está la archiconocida Rolling Stone, algo comercial pero abalada por su cobertura internacional, años de rodaje y disposición de medios. También la Rockzone, revista surgida de la fusión de la antigua Rock Sound y la oscura Very Metal. La Rockzone es una revista bastante pendiente de la actualidad musical estadounidense, también con buenos medios y pendiente de las últimas modas del rock. Últimamente han cubierto a muchos grupos de los denominados emo, aunque la portada de este mes está dedicada para Rage Against the Machine con motivo de su reencuentro. Los redactores de esta revista crecieron en el mundo musical con el rock de los noventa.

Dos clásicos: Popular 1, Rock ‘n’ Roll Magazine y Rockdelux. La primera, publicando desde 1973 y que empezó dando cobertura a los grandes grupos de rock de los setenta como Led Zeppelin o Pink Floyd, ha aguantado el paso de los años y sigue ofreciendo gran cantidad de información interesante de rock. La segunda, con algo menos de historia publicando desde 1984, es la revista especializada en música alternativa y que más gira en la órbita popi. Es una buena herramienta para descubrir novedades y últimas vanguardias.

En lo respectivo al medio radiofónico, destacaros algunos programas por eso de disfrutar a alguien hablandoos, casi exclusivamente, sobre la música que más os gusta. Los 40 no son sólo radiofórmula, y las noches de los domingos ofrecen en su parrilla un par de programas interesantes. De 22:00 a 00:00 Órbita Pop, de corte comercial pero del que se puede extraer algún que otro contenido interesante. De 00:00 a 01:00 Ingravidez, un programa de corte alternativo que se ha ido ganando su sitio en la parrilla de la cadena. Apuestan por las novedades del rock sin olvidar los clásicos más modernos (a partir de los noventa más o menos). Tiene una curiosa sección de versiones titulada “Memorial Yuri Gagarin” donde se escuchan canciones difíciles de encontrar o de poseer. Ramón Redondo, su presentador, ha ido fidelizando a una audiencia a lo largo de más de cinco años gracias a concursos y notorias entrevistas.

Por último la omnipresente televisión. En este asunto se encuentra a la cola, el rock no vende. En las cadenas generalistas podemos encontrar algo en La2, en los tardíos conciertos de Radio 3 (entresemana) o en Miradas 2, la medianoche de los viernes en la misma cadena. Luego están las breves agendas patrocinadas, sin horario fijo, y los canales temáticos. De estos últimos merecen la pena los siguientes programas:

Rockstation. Emitido los viernes, sábados y lunes por la noche, apuesta fundamentalmente por los grupos más duros y suele acabar con el video de algún clásico.

MTV Rock. Los miércoles y domingos de 01:00 a 03:00. Si no tienes ganas de dormir, un buen repaso de tres horas a videoclips de rock.

Si te interesa más lo Indie…

Indi-gentes. En 40TV los miércoles y viernes por la noche

Sol Indie. Éste en la cadena Sol Música, todos los martes por la noche a partir de las 23:00.

Keep on Rockin

Dame Punk y dime tonto.Lendakaris Muertos presentaron su nuevo disco en Gruta 77

Inocentes voces de niños cantan: “¿Dónde se esconden las pistolas? En los pupitres de las ikastolas…” Así comenzó el concierto de los Lendakaris Muertos el pasado 29 de marzo en Madrid. Una muestra del espíritu PUNK con mayúsculas que rezuma el grupo navarro que no tiene tapujos en tirar contra todo y contra todos. Algo que, sin duda, se echaba en falta.

Lendakaris Muertos eligieron la ya clásica sala carabanchelera Gruta 77 (ya la han visitado en varias ocasiones) para presentar “Vine, ví y me vendí”, su último disco. El disco, que salió en febrero, es ya el tercero de su discografía tras “Lendakaris Muertos” y “Se habla español”. Este disco conserva el sonido Lendakaris en sus nuevas veinte canciones. Misma distorsión y mismas estructuras estrofa-estribillo-estrofa (la misma)-estribillo (el mismo) y sus ritmos machacones de batería. El fuerte está en sus irónicas letras que no se andan con rodeos y se escapan de los tópicos del punk reivindicativo de los últimos años.

El sábado, ya que el domingo 30 Lendakaris también tocaron pero sin teloneros, el conjunto vasco Héssian se encargó de abrir la velada. La banda, cuyos numerosos componentes apenas cabían en el pequeño escenario de la Gruta (además de los habituales instrumentos también tenían trompetas y saxos), ofrecía ese sonido ska/punk/rock que tanto gusta por aquellas tierras del norte. La nota característica de Héssian era su vocalista femenina. Sin duda cumplieron con su papel e incluso consiguieron mover al público, algo que no consiguen todos los teloneros.

La salida de los Lendakaris Muertos ya está comentada, salieron con fuerza sabiendo que tenían una sala llena esperándoles. El ambiente de la Gruta siempre es muy bueno para esta clase de conciertos por la cercanía entre músicos y público. Aitor, cantante del grupo y muy animado durante todo el concierto, aprovechó esa cercanía para cantar directamente a los ojos de las primeras filas y bajarse más de una vez. Los coros eran interpretados por Asier y Txema (guitarra y bajo) y por un público enfervorizado que conocía todas las letras, sobre todo las de los dos primeros discos. Un filón en los conciertos de los navarros.

Repasaron la mayoría de sus temas más conocidos en un concierto de hora y media aproximadamente, aparte de presentar algunos del nuevo cd. Con las facilidades que da la media de dos minutos de duración de sus canciones, pudieron hacer disfrutar al público con temas ya clásicos como: Veteranos de la Kale Borroka, ETA deja alguna discoteca, Detector de gilipolleces, Gafas de pasta o Gora España.

Por último una mención al público, más variado de lo habitual en esta clase de conciertos. Es lo que tiene meterse con todo el mundo, y hacerlo con gracia. Todos quedan contentos.